Este fin de semana, en los estados brasileros de Pernambuco y Paraíba, se registraron fuertes lluvias que generaron una tragedia. Hasta el momento han fallecido ocho personas y, además, se detectaron innumerables deslizamientos de tierra y destrucciones de puentes y rutas. La problemática es de tamaña magnitud que en Paraíba se decretó el estado de emergencia en 26 ciudades.