Este jueves se produjo una explosión en una fábrica que producía fuegos artificiales en la ciudad de Santo André, estado de São Paulo, Brasil. Por lo menos dos personas murieron y unas doce se encuentran heridas. Además, cuatro casas resultaron destruídas y ocho seriamente dañadas.
Si bien faltan realizar las investigaciones correspondientes, se especula que el lugar no contaba con la habilitación para fabricar pirotecnia.