En la embajada de Brasil en Tegucigalpa, Honduras, donde se encuentra el presidente Manuel Zelaya, están ocurriendo serios incidentes. Frente al edificio brasilero policías y militares hondureños intentan sacar a los seguidores del presidente, quien arribó a su país esta semana.
Se han lanzado gases lacrimógenos y, a su vez, los manifestantes habrían incendiado un vehículo de la policía.
El presidente de Brasil, Lula, le pidió a su par centroamericano que no dé motivos para que la sede diplomática brasilera sea invadida.